jueves, 4 de junio de 2009

[ Cult ] TERMINATOR 2: EL JUICIO FINAL. JAMES CAMERON, 1991





El éxito de TERMINATOR (1984), demandaba una secuela. Los productores estaban dispuestos desde poco después del estreno, pero James Cameron, su director , no quería meterse de nuevo en la misma mitología tan de golpe. El director necesitaba implicarse en un proyecto que le resultase fresco. 

Se embarcó en dos películas más antes de realizar la secuela de TERMINATOR. Éstas películas fueron ALIENS: EL REGRESO (1986), un proyecto de encargo que era una secuela de la exitosa película de Ridley Scott. Y ABYSS (1989), un proyecto mucho más personal y una película de gran duración, de la que tenía escrito el argumento desde antes de TERMITATOR.

 Tras esta pausa y siete años de duración, Cameron decidió meterse de lleno en una película que significaría un punto y aparte en la Historia del Cine. Completamente consciente, esta vez, de que su intención iba en la dirección de hacer una peli "realmente definitiva sobre robots", Cameron y su amigo y colaborador William Wisher se pusieron manos a la obra para escribir el guión de la que sería la secuela de TERMINATOR.

Teniendo en cuenta cual era la mitología establecida por la anterior película, Cameron y Wisher decidieron, desde el principio, que si en la anterior película las máquinas mandaban a un robot a través del tiempo para matar a la madre del futuro líder de la resistencia, John Connor, y fracasaba, en ésta ocasión las máquinas debían mandar a otro asesino para acabar directamente con el mismo John Connor, aún siendo un niño.

Partiendo de ésta premisa, la escritura del guión fue corta y rápida. Teniendo en cuenta que, en el nuevo futuro (un futuro más futuro que el de la primera TERMINATOR), los rebeldes han conseguido hacerse con algunas de las máquinas y robots de Skynet, y han conseguido controlarlas. De esta manera conseguían algo muy comercial y efectivo, que el viajero a través del tiempo para proteger a John Connor sea también un Terminator (T-800, modelo 101), que es obviamente Arnold Schwarzenegger.

 Así podían enfrentar a dos Terminators, y transformar a la cinta en una película de acción pura, al contrario que su predecesora. El Terminator al que se enfrentaría Arnold sería un modelo nuevo, un T-1000, una invención de la prodigiosa mente de Cameron. Una invención que requeriría de las más altas tecnologías de la época para ser creada. La que se convertiría en la verdadera estrella de la función, la llamada en el guión polileación mimética. 

TERMINATOR 2: EL JUICIO FINAL (1991) requería un presupuesto y equipo más grande que la primera parte.

La producción correría a cargo de Carolco, en asociación con Paciffic Western, Canal + y Lightstorm Entertaiment, ésta última productora del mismo Cameron. 

La película recuperaba gran parte de el equipo de la anterior. Uno de los puntos más importantes la recuperación de ese genio, fallecido reciente y desgraciadamente, llamado Stan Winston. También recuperaban al director de fotografía Adam Greenberg, a a productora Gale Anne Hurd o al compositor del famoso tema de TERMINATOR, Brad Fiedel. Importante es hablar de la incorporación al equipo del genio del cine Dennis Murren y y su división de Industrial Light & Magic, para la película. Porque serían el señor Murren y su equipo de informáticos los que revolucionarían el cine para siempre, creando el cuerpo de metal líquido del antes citado T-1000, que tendría las facciones de un magnífico actor, Robert Patrick.

Robert Patrick era un desconocido actor, que había tenido un papel muy pequeño en LA JUNGLA 2: ALERTA ROJA (1990), en el que obviamente moría a balas del magnífico gatillo de John McClaine, alias, Bruce Willis. En el casting para el papel del cyborg, Cameron quedó impresionado por la capacidad de Patrick para parecer que está alerta en todo momento. Su potente lenguaje corporal, junto con un físico que iba a la perfección con el papel, hicieron del T-1000 un robot a la altura de Arnie.

Completar el reparto con Linda Hamilton en el papel, nuevamente, de Sarah Connor no era suficiente. Uno de los personajes principales era John Connor. Debía ser un chaval. Había que hacer un casting. 

James Cameron dejó bastante claro desde el principio que no quería un debutante. No necesitaba que fuese un actor joven muy conocido, lo que necesitaba era a un chico que ya hubiese pasado por la experiencia de rodar, de tal manera que el trabajo fuese más fácil y rápido. Pero la directora de casting no encontraba a nadie, hasta que vio a un chiquillo en una piscina de pasadena. Un chico llamado Edward Furlong. Las primeras pruebas de cámara no fueron positivas, por las razones obvias que James Cameron decía, con respecto a la experiencia. Tras un pequeño periodo de entrenamiento con un profesor de interpretación, la directora de casting convenció a Cameron de volver a hacerle la prueba a Furlong, ésta vez, el director quedó sorprendido, y le dio el papel al joven. 

TERMINATOR 2: EL JUICIO FINAL, tuvo un rodaje que duró 6 meses, desde Octubre de 1990 a Abril de 1991. Las localizaciones abarcaron a Los Angeles y sus alrededores, y otros lugares de California.

El rodaje estaba perfectamente organizado por cuestiones obvias. La complicación que implicaba tal nivel de efectos especiales mezclados con imágenes de fotografía principal, obligaba a los cineastas a planificar cada hasta el milímetro. Durante la filmación, Dennis Murren y su equipo de magos de IL&M, revisaban el material rodado continuamente y lo trabajaban dentro de sus ordenadores. Toda la película tenía un story board absolutamente detallado con respecto a los efectos necesarios en cada plano. Teniendo en cuenta el tiempo de renderización necesaria en la época, TERMINATOR 2 es un absoluto logro en cuanto a producción y organización.

Los efectos relacionados con el metal líquido del T-1000 fueron lo que exigieron casi todo el tiempo del equipo de efectos visuales. Robert Patrick tuvo que aguantar horas y horas de escaneos a su cuerpo por medio de técnicas que capturaban los volúmenes de su cuerpo gracias a un láser vertical que giraba a su alrededor. De éste modo un ordenador podía tener un molde digital de su cuerpo. Molde que había que animar. Ésta técnica se perfeccionó posteriormente en otra película de la cual Dennis Murren también se ocupó a nivel de efectos, esa Obra Maestra que es PARQUE JURÁSICO (1993).

El trabajo de Stan Winston Studios y Fantasy II, la empresa de Stan Winston, tuvo que crear gran cantidad de efectos para la película. Si en la primera el gran logro correspondió al molde de la cabeza de Arnold Schwarzenegger y al endoesqueleto, en ésta las dificultades y logros se triplican. Varias replicas del cuerpo de Arnie fueron creadas, todas manejadas por control remoto y cables por titiriteros. En especial para la escena en la cual el Terminator T-800 sale por el pasillo de la empresa Cyberdine Systems mientras un grupo especial de la policía le acribilla a tiros. Se ve magníficamente como los disparos dan en la cara y cabeza del personaje, y se van descubriendo los rasgos robóticos bajo la piel. También tuvieron que crear las prótesis necesarias para cubrir la cara de Arnold parcialmente, de tal manera que pareciese que en esqueleto metálico aparece bajo su piel, así como el famoso piloto rojo que es el ojo. También se tuvieron que crear varios endoesqueletos completos animatrónicos, para la secuencia de apertura que ocurre en el futuro, durante la guerra nuclear.

Linda Hamilton vio como creaban una réplica de su cuerpo para la escena en la cual tiene una pesadilla sobre el holocausto nuclear, en el cual su cuerpo se quema y estalla. Así también se creó una réplica de la parte superior del cuerpo de Robert Patrick, para la escena en la cual el T-1000 recibe un disparo en la cara por parte de Sarah Connor, y su cabeza acaba como un donut.

Todas las miniaturas corrieron a cargo del mismo equipo que en la primera película. Lo más increíble fue la réplica de la ciudad destruida por el holocausto nuclear. Una verdadera proeza de combinación de efectos físicos y digitales. La semilla de todos los Matrix, Señores de los Anillos o Transformers a nivel de efectos visuales CGI.

El 7 de Julio de 1991 se estrenó la película y, solo en el primer fin de semana, se embolsó más de 31 millones de dólares. Más tarde la cifra, en Estados Unidos sería de más de 147 millones, y a nivel mundial de más de 519 millones. Convirtiéndose, en su momento, en la película más taquillera de la historia del cine. Título que le quitaría al año siguiente PARQUE JURÁSICO, y poco después Cameron se haría, de nuevo, con el cetro de "director de la película más taquillera de la historia" gracias a la, todavía en la cima, TITANIC

Hay que decir que esa cifra astronómica correspondía a una película que era No recomendada para menores de 18 años. Todo un éxito.

La recepción a nivel de crítica fue excelente, llegando a estar en las listas de "mejor película" de muchos críticos del mundo. Colocándose algunas de las listas de las Mejores Películas de la Historia. 

TERMINATOR 2 contaba una historia que empieza cuando las máquinas envían un cyborg a acabar con el futuro líder de la resistencia. El propio John Connor, desde el futuro, envía a un protector para sí mismo. Un androide modelo T-800, similar al que intentó matar a su madre en el pasado. Desde éste punto de vista lo que tenemos es una película de accción y persecuciones. Dos Terminators, uno quiere matar a Connor y el otro salvarlo. 
La trama película cobra una fuerza impresionante cuando John Connor y el Terminator interpretado por Arnold Schwarzenegger rescatan a Sarah Connor del hospital psiquiatrico donde está recluida. 

Sarah Connor decide cambiar el futuro ella, al descubrir cual será la evolución de la rebelión de las máquinas y porqué. 

Sarah descubre que, cuando ella destruyó bajo una prensadora al primer Terminator en 1984, una empresa encontró los restos del robot. Ésta empresa es Ciberdine Systems, y se dedicó a estudiar los restos, en especial el chip que se encuentra dentro de la cabeza del cyborg. Resulta que Ciberdine Systems y su principal investigador, un hombre llamado Miles Dyson, serán los responsables de crear las máquinas que se rebelarán contra la humanidad. Obviamente Dyson no es consciente de que en el futuro él será responsable de una guerra nuclear y la posterior muerte de miles de personas. Esto crea otra paradoja similar a la de Kyle Reese en la primera parte, ya que si el primer Terminator no hubiese venido y no hubiese sido encontrado por Dyson, no habría chip a través del cual investigar y crear las máquinas responsables de la guerra. Una auténtica comida de coco para el espectador. Una de esas maravillosas comidas de coco que nos puede hacer conversar durante horas. 

Sarah, al descubrir esto, decide matar a Dyson y así evitar la guerra. Ella, sabiendo el futuro, quiere cambiarlo a través de una muerte. Sarah es una especie de tercer Terminator. Posiblemente este sea uno de los puntos más interesantes de la película. Porque obviamente Sarah no es capaz de matar a Dyson. Pero, junto con John su hijo y el Terminator de Arnie, comunica a Dyson todo el futuro y que él será el responsable de la guerra que acabará con la humanidad. Ahora tenemos un momento en la historia en la cual el responsable de la guerra, sabe el futuro. Puede cambiarlo. 

Tras destruir todo lo que puede implicar que alguien conozca algo para seguir con las investigaciones,  matan al T-1000. El Terminator "bueno" se funde y se suicida, para así destruir el único chip que quedaba.

James Cameron escribió la película considerándola un final sin posibilidad de prolongación, ya que incluyó un final en el guión, que llegó a rodarse pero no a incluirse, en el cual una Sarah Connor disfrutaba en el futuro de una visita al parque que aparecía en sus pesadillas, un parque totalmente normal, en un futuro en paz.

Los productores, especialmente Mario Kassar decidió que ese final no se incluiría para dejar la posibilidad abierta a más secuelas. James Cameron aceptó.

TERMINATOR 2 significó muchas cosas para la generación de jóvenes cineastas (y no cineastas) que la vieron. Se convirtió en una película fenómeno. Estaba por todos lados. Influyó potentemente en la publicidad, y las películas trataban de imitarla. La Banda Sonora se vendió como churros y se convirtió en un éxito. Los videoclips imitaban al cine. Los anuncios y las portadas de los discos se impregnaron de su estética. Todos los de mi edad (24) que por entonces éramos unos mecacos a los que no nos permitían verla, recordamos como nuestros primos mayores (los que hoy tienen 30) iban a verla y volvían entusiasmados y hablando apasionadamente del film.

 Todos recordamos como al final la vimos y nos quisimos convertir en moteros y llevar gafas de sol.